Cumplir Años




Cumplimos años todos los años,
pero no todos los años los cumplimos de la misma manera.

Una persona a la que conocí hace poco y aprecio bastante,cerca de las 22.30 pm del día 3 de octubre del 2013,en una silla de jardín sobre un pasto húmedo me pregunto cómo esperaba el nuevo año y qué estaba haciendo en ese preciso momento pero 12 meses atrás.
Si bien uno se acostumbra a que sea siempre lo mismo para sus cumpleaños, recibir llamadas, mensajitos de texto, saludos por la red social tan conocida, organizar la cena, las bebidas, armar listitas de super que nunca se cumplen porque siempre quedan en la mesada de la cocina,etc,me di cuenta que el cierre de un año y el inicio de otro habla mucho de lo que fue y será nuestro año,de lo que fuimos, de lo que queremos ser, de personas, momentos, prioridades,lugares,olores.
Hoy cumplo 28 años y hago un análisis ligero de lo que fue mi vida desde el 4 de octubre del 2012 hasta hoy.
Crecí,sí,crecí mucho.Aprendí,perdone,me conocí,me desafié,me puse límites,y me di una oportunidad para aprender que la vida fluye y que realmente las posibilidades son infinitas.Me hice lugar para gente nueva,una amiga hermana y una fortaleza para acompañarla en un momento muy difícil,que me hizo ser grande de golpe.Hice de mis viejas amistades una relación mas genuina y auténtica. Encaré proyectos con amigos,viajé,conocí nuevos lugares. Me animé a cantar sin pudor y llegar a la gente con mi voz,reí y lloré mucho.Abracé y dejé que me abracen.Me fui de mi casa de Almagro, donde viví momentos inolvidables.Me mudé sola.Me separé de mi hermana,con quien compartí el cuarto desde su nacimiento,con un intervalo de 3 años cuando me vine a estudiar,hasta junio de este año; y entendí que ya las dos nos estábamos largando a rehacer nuestras vidas por separado,ya grandes y con proyectos que no dependen de mamá o papá.
Ahora vivo en una casa que habla de la nueva Barbi,de mis nuevas actividades,de mi vida mas adulta.Una casa absolutamente de transición,donde le entra mucho el sol y me conduce a lo que vendrá.
Disfruto de la mañana,del sol,de unos mates madrugueros,y me permito hacer que las mañanas de domingo sean la ocasión perfecta para conectarme con lo que realmente soy por tener con quien hacerlo.
b.










Un Miércoles


Una sonrisa,


una caricia,


un copa llena, la otra no tanto.


Una cena agridulce;


humo de palo santo.


Un ceño fruncido, pero no tanto.






Una sonrisa,


una caricia,


un par de medias ajenas.


Un disco eterno;


olor a flores.


Un ceño fruncido, pero no tanto.






Una sonrisa,


una caricia,


un acolchado revuelto.


Un mate en la sábana;


aroma a mañana.


Un ceño fruncido, pero no tanto.



Sonríe , acaricia y abraza.


y arranca el miércoles.






b.

La Mudanza






Era diciembre del 2005, ya habiamos concluido el ciclo lectivo y estábamos en Viedma . Papá hablaba con la tía Monica por teléfono sobre que hacer con el departamento de Rivadavia . Un departamento q hasta entonces era lúgubre , antiguo y frío. - Ni en pedo !- fue lo primero que dije . 7 años y un par de meses mas confirmo la teoría que las cosas por algo se dan en el momento que se dan, nos gusten o no al principio , pero al incorporarlas , hacerlas nuestras, dándole nuestra impronta y personalidad las cosas pueden cambiar. Hoy dejamos el depto de Rivadavia, una casa súper alegre, que recibió tanta gente, que nos acobacho en tantos momentos tristes y tantos alegres! Donde los trensitos de carnaval carioca arrancaban en el escritorio y terminaban en la cocina .El lugar elegido por todos para las entregas de facultad. Para los pijamas party multitudinarios y mixtos en pleno invierno, las cenas y los almuerzos de domingo. Cada hueco tiene alguna anécdota .
Y asi es como las Tarantino, cada una por su camino se va a armar una historia nueva!
Gracias Planta Baja C !
Gracias República de Almagro
Nota al pie : lo mejor de la división de bienes fue haberme ganado el seca lechuga en el sorteo!

Domingo 7:45 am


Es algo así como un domingo cualquiera,
pero no es tan cualquiera.
Son las 7:45 am y el agua ya esta en la pava.
Son esos días,
sí, esos.
Hoy el cuerpo tiene franco , pero la cabeza hace doble turno.
No hay sol , tampoco viento.
Solo unas gotas que rebotan sobre la lona que cubre mi bicicleta.
El piano cálido y movilizante de Bill me acompaña.
El mate ya está listo, me lo traje a la cama.
Me acuesto , me tapo.
Me siento, me acomodo.
Me levanto y traigo un banquito para apoyar mis ideas al lado de la cama.

Bill sigue moviendo y haciendo milagros en mí con sus dedos.
Pienso en mi vida. En mi momento.
En éste.
En eso, en ellos , en ellas , en él…
El Tiempo.

El cuarto ya tiene algo de luz,
decidí prender una lamparita vieja .
Doblo mis piernas, y froto mis manos en mi falda.
Por qué seguir esquivando el tema?
Por qué seguir chocandome con la misma pregunta y seguir ocultando la respuesta?

(suspiro)

Me cebo un mate.

Miro el reloj , y pasó una hora ya.

Acaso somos conscientes de lo rápido que pasa el tiempo?
No es demasiado claro ya?
Por qué seguir insistiendo en lo mismo
en la nada.
En el todo.
A veces me sorprende mi competencia para enarbolar mi vida en 5 minutos.
Hasta que un pequeño pájaro se posa en una de sus ramas
y se deshace llevando esa ilusion en forma de ácido hacia mi estómago
y convirtiéndose en angustia cuando termina en mi garganta.

Me cebo otro mate.

Sigo esquivando el motivo por el que estoy escribiendo.

(suspiro).

Acaso no aprendimos que el sentir dolor es inevitable pero el sufrir es opcional ?
Por qué seguir escondiéndome?
Por qué seguir evadiéndome?
Acaso esta no es nuestra vida?

Me levanto, voy a la cocina ,
pongo pan a tostar.

Voy al baño,
vuelvo a la cocina.
El pan ya está tostado, pero no lo quiero.
Camino hacia la cama, me acuesto.
Me siento, me acomodo.
Me ato el pelo.
Me cebo un mate .
Respiro profundo, una y hasta tres veces.

Cierro los ojos, y vuelvo a respirar.
Abro los ojos y mi habitación estaba nublada.
Veo doble, veo mojado y no por la llovizna.

Vuelvo a respirar y nada .

Era algo así como una bola de pensamientos que se habían aglomerado en mi garganta y salían por mis ojos en forma pequeñas gotitas , miedosas.

Yo creo en la conexión mental.
Yo creo poder conectarme con algo ,
o con alguien…
con vos.

Yo se que estás ahí, yo se que estas mal.

(suspiro)

Sé que esto es algo de otra galaxia
con otro cielo, con otro sol.

La vida tiene estas cosas, pero darse cuenta es lindo.
Descubrirse.

Encontrarse.


Pasaron cincuenta y seis minutos más,
sigo esquivando el motivo de mi angustia.
No quiero ponerle nombre, porque es algo que no sabría como llamarlo.

es amor?
no, es algo más que amor.

es pasión?
no, es algo mas que pasión.


Es algo inexplicable, poco entendible, difícil, pero no tanto.
Es algo que llena mis días, mi vida .

Algo que no entiendo si es real o un sueño lúcido.

Que me completa, me acaricia.

(suspiro)

El agua del mate ya no está tan caliente.

Me acuesto , me tapo hasta la cabeza
y me enrosco con esa almohada que ya está mágicamente fría.


Me abrazo,


te abrazo.


(suspiro)

Con el yo, estoy





Tener los pies húmedos de caminar por el pasto,y que puedan secarse en un instante con la arena tibia de la playa de enfrente.
El murmullo del mar mezclado con una chicharra insistente
y los dedos de mi mano, que se queman al revivir una vela casi sin pabilo.
Escuchas? son las ranas que arrancan su función cuando la bola naranja se pone sobre la playa de atrás.
El tiempo no corre , solo vive en mi.
En mi cuerpo,en mis pensamientos.Son muchos, distintos, raros.
El don de esperar hasta que el estómago avise que es la hora de la cena, o que la lengua se seque para tomar un poco de agua.
De querer disfrutar cosas con otro sin esperar nada a cambio, solo por el placer de compartirlas.
Reírme , y contagiar mi risa.
El estado neutro de los sentimientos.
No tener preguntas para las que buscar respuestas.
El estado de felicidad por nada , pero por todo.
Por mi.Porque pude despertarme para ver ese amanecer.Porque pude regular mi relación con mi enemiga,la ansiedad.Porque en todo momento me quise, me gusté y me gustó lo que hice.
Porque fui yo.

b.

Un Secreto


Un secreto
Hace 20 años atrás, yo ya re sabía que papá noel eran los padres, tíos y abuelos.Digamos que los mismos que con mucho asquito sacaban un diente sangriento de abajo de la almohada para poner un billete.
Era Diciembre de 1992; un atardecer caluroso que aplastaba a 9 de julio . Una de esas tardes en las que no había reloj que estructure, toalla disponible ni silencio.
El patio olía a fiestas.
Mi abuelo cortaba el pasto, mi papá cebaba mates.El tio colocaba las lucecitas navideñas en las tejas del porche de adelante. La tía Mónica con su sombrero de paja y la salida de baño color rojo sangre barría el pasto suelto desparramado en el caminito de piedra. Mamá nos pasaba el peine metálico, era época de muchos piojos. Y la abuela mientras esperaba que se hornee su maravillosa torta de limón, le ponía ralladura y todo, baldeaba el pasillo de entrada para combatir un poco el calor.
Seguramente , por alguna razón , papá y mamá habían creído una buena opción contarme cual era el regalo que le iban a poner en el arbolito a Mechy y a Juli, las primas grandes.
-¡ Es la última vez que te contamos algo ! - Con ceño fruncido y voz grave me dijo papá mirándome desde arriba en un rincón de la galería del quincho. Ay ! que mal me sentí. Papá tiene eso, te mira fijo y hace que la culpa la sientas desde la garganta hasta la panza , haciendo que la palabra perdón salga casi como el hipo.
Es el día de hoy que no puedo entender como fue que Gustavo , mi papá, se enteró que a mi me había re costado guardar el secreto.
Estaba sentada en la hamaca de colchonetas de cuerina rayada , eran blancas y bordo.Era re linda y entrabamos muchos, pero los días de calor se te pegaba la piel y era doloroso levantarse.
Yo sentí que tenía que llamar la atención de mis primas de alguna manera.Ellas siempre jugaban a juegos re divertidos que yo no entendía, o no me salían. Cantaban canciones que yo no conocía y hablaban en geringoso todo lo que yo no podìa escuchar, porque tampoco sabía.
La reja verde de la ventana del cuarto de soltero de mi papá estaba abierta, era como la puerta al paraíso . Ahi dormian ellas.
Tenían cosas de muchos colores, siempre. Era tan facil atravesar esa reja , pero me daba tanto miedo. Era algo así como el sabor de lo prohibido.
Mechi se sentó conmigo en la hamaca grande, luego se acercó Juli y ahí fue que tuve la necesidad de contarles el secreto. Yo sentía que diciéndoles , tal vez , podría llegar a obtener un pase libre para ese cuarto que contemplaba desde afuera, ahí pegadita al cactus de espinas largas al que todos le teníamos miedo, o que me incluyan en alguna conversación de esas que tenían a escondidas de los grandes.
Resulta que ellas estaban en la onda de escuchar Cd’s.Eran las únicas personas que conocíamos que tenían un aparato que pudiera reproducir algo tan innovador como el “Compac Disc”. Era un equipo de música super moderno, que se lo habian traido los reyes anteriores. Pero claro, tener un equipo de esas características implicaba comprar discos , y no eran muy accesibles. Entonces , a mis papás se les había ocurrido comprarles uno para navidad. Era ni más ni menos que un disco de Elton John, “The One” que incluía el tema del momento The Last Song, tema para llorar si los había.
Así fue como el regalo no llegó a ser sorpresa , porque el secreto. me quemo la lengua .

b-